El Maíz o, como se dice por aquí, “La Maíz”, ha constituido tradicionalmente el sustento de los vecinos del Valle del Nansa, hasta que se generalizó el consumo de harina de trigo con la mejora de las carreteras, es decir hasta hace poco más de treinta años. Esta planta se ha venido cultivando durante largo tiempo, convirtiéndose en un elemento que ha contribuido de manera decisiva en la identidad cultural del Valle, donde existe un rico muestrario de tradiciones en torno a las prácticas que se realizan para su cultivo, la recolección y por supuesto, para su utilización en como alimento.

El cultivo del maíz en el Valle del Nansa tradicionalmente ha sido una actividad de gran raigambre y muy extendida, de tal modo en la memoria colectiva permanece el recuerdo de las mieses[1] de cualquier pueblo cuajadas de este cereal. Por tanto, venia a ser el cultivo fundamental, en estas mieses, frecuentemente asociado a las alubias, que trepaban por las cañas del maíz. Únicamente en Polaciones, donde las condiciones climatológicas son poco adecuadas para el cultivo de esta planta, su presencia ha sido anecdótica en la época más reciente, sembrándose en su lugar patatas, que los purriegos intercambiaban por maíz.

 Hoy día el modelo de sociedad rural tradicional se encuentra en crisis, los usos y costumbres que han venido caracterizando el modo de vida en nuestros pueblos han ido desapareciendo gradualmente, sin hacer ruido, sin causar estragos, a medida que iban desapareciendo los ancianos, últimos conocedores y custodios de ese saber, esa cultura popular. Por este motivo, se convierte en una necesidad el conservar y preservar nuestras costumbres y tradiciones, como las que existen en torno al cultivo del maíz, algunas de las cuales como la de la “deshoja” se convertía en una auténtica fiesta, un cereal que una vez cosechado, secado, desgranado y molido en los molinos que se encontraban a la vera de los ríos permitía que con la harina se elaboraran alimentos como las tradicionales tortas, que se comían con leche, los tortos, la borona, los boronos, etc.

La cultura del maíz, como todo el mundo sabe, trasciende mucho más allá del valle del Nansa, esta planta se cultiva en todo el Mundo, sin embargo, es originaria de Mesoamérica siendo las comunidades indígenas, los incas y los aztecas, quienes domesticaron esta planta que mucho tiempo después llegó a España desde el Nuevo Mundo. Esta exposición pone de relieve este hecho, mostrando de manera didáctica una serie de  usos y aplicaciones que el maíz ha tenido en las diferentes culturas, así como otros más novedosos de carácter artístico que proponen los autores de la exposición Alix Mercedes Sánchez y Fernando Sopeña Pérez y que como Presidente de la Mancomunidad de Municipios “Nansa” les  invito a conocer y disfrutar.

El Presidente de la Mancomunidad de Municipios “Nansa”

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1. Zona del terrazgo de un núcleo de población dedicada al cultivo del cereal.

 


 

 

 

          
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