La hoja sagrada: la coca


De entrada no conviene confundir la masticación de las hojas de coca entre los indígenas con el uso peligroso e ilícito de su principal componente bioactivo: la cocaína. Para ellos la hoja de coca suministra ciertos elementos complementarios de la dieta local.

 

En la Amazonía, las hojas de coca se procesan frescas todos los días; se recogen por la tarde, se tuestan y luego se pulverizan en un mortero grande. Tanto si se toma en polvo como si se mastica —mambear— la hoja entera, se mezcla en la boca con una ceniza alcalina.

 

Aunque su uso es generalizado entre los hombres, desde muy antiguo se conoce también su empleo en prácticas chamanísticas y en rituales religiosos. El médico tradicional indígena valora la coca por sus efectos narcóticos, la leve excitación mental le permite entrar más fácilmente en un estado de trance en el que puede comunicarse con las fuerzas espirituales de la naturaleza y convocarlas en su ayuda. Por eso se conoce como hoja sagrada.

 

Las hojas de coca se utilizan para preparar la famosa bebida de la Coca Cola, para preparar infusiones, mates, pomadas… La coca es muy aceptada ya por la comunidad científica, por sus utilidades en la medicina.


Amazonía: Ciencia, Arte y Cultura

 

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